Tripadvisor

Barranquismo: ríos y montañas

 

 

El deporte de aventura en Asturias cuenta con un aliado en auge: el barranco, lugar prieto, a veces escabroso, pero siempre espectacular y muy apropiado para subir los niveles de adrenalina. Nos deslizamos a los dominios donde el río aún no ha dejado de ser un cañón vertical y salvaje.

Lógicamente la práctica de estas excursiones acuáticas requieren el contacto previo con agencias de turismo activo especializadas.


Si uno se atreve con el barranquismo por su cuenta y riesgo, debe de considerarse un experto en la materia y contar con el material apropiado, sino vale más ver el barranco en la distancia. El cauce de los torrentes, la vegetación exuberante y remota, y las posibilidades de divertirse dentro de él, en sus toboganes, cascadas, marmitas o pozas en las que ponernos a remojo, paredes verticales y sendas sinuosas, convierte a los barrancos asturianos en un gran imán para los amantes de este deporte. Habitualmente dos o tres horas de recorrido por cañones de una dificultad variable que actúa como criba de entusiasmos o pasiones desmedidas.

 

El curso de agua se baja caminando, saltando, deslizando, nadando o realizando maniobras de cuerda, según unas técnicas que se fueron perfilando desde el siglo XIX, principalmente en Francia. En 1888, Édouard A. Martel, fundador de la Asociación de Espeleología Francesa en 1895, realiza la primera travesía de la gruta de Bramabiau (Gard), considerada el primer descenso de un barranco.

 

Si bien han variado poco las técnicas de rápel desde sus inicios, para salvar una cascada o salto vertical, el equipo ha evolucionado notablemente, fabricándose productos específicos como el traje de neopreno de entre 3 y 5 mm de grosor, con refuerzos en rodillas y codos (recomendable), una mochila cómoda para las maniobras y resistente a la abrasión, y chaleco salvavidas para barrancos de alta dificultad. El calzado consiste en botas o zapatillas resistentes con protección del tobillo y escarpines (calcetines de neopreno) para situaciones extremas de frío. Los modelos específicos de arnés para barranquismo son muy resistentes al desgaste. Los mosquetones han de ser de seguro para las maniobras de rápel, en las que se requiere también un rapelador o descendedor, martillo, clavos, empotradores, parabolts, cadenas, argollas, etcétera. En los años 90 salen al mercado cuerdas flotantes, que no se hunden y son muy ligeras. El casco es muy recomendable, obligatorio.

 

Las características geológicas de los cañones no permiten escatimar en material. Si bien puede llegar a pensarse que determinados tramos son asequibles, lo serán siempre si vamos bien pertrechados de instrumental. En un barranco está terminantemente prohibido jugársela, y eso lo saben mejor que nadie las empresas de turismo activo, que nunca juzgarán las condiciones del terreno a la ligera.

 

En Asturias la práctica de este deporte fluvial se concentra mayoritariamente en su zona oriental.

 

Detallamos a continuación los principales enclaves, pero recuerda: contacta primero con profesionales. Recomendamos desde aquí la experiencia y profesionalidad de la empresaRumbo a Picos especializada desde hace años en este tipo de incursiones por los barrancos.

var pageTracker = _gat._getTracker("UA-1314401-3"); pageTracker._initData(); pageTracker._trackPageview();